Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano, y eso era lo que yo buscaba.
hedonista de rock&roll y fiesta, cantinero, futbolero, asiduo cervecero de la malta amarga, oscura y helada, aprecio ese olor a pasto mojado todas las mañanas, me caga que llueva de manera descomunal, nunca me he fracturado ningun hueso, voyerista de mi propia vida, me caga quedarme sin palabras, me quitaron el apéndice, bebo whisky, adoro esos ojos color miel y provocar la sonrisa de la mujer, me caga esperar, echo de menos los viejos cassettes ochenteros, cruel mental, mercenario de la vulnerabilidad, narcisista obtuso, amante etéreo, vengador analitico, odioso encantador: ignition...