Eduardo: Qué tal Lalo?
Lalo: Todo bien.
E: ¿Crees en el amor, Lalo?
L: No. Me parece una real payasada. Aunque siempre me ha gustado responder esa pregunta diciendo que es como si lleváramos lo de la Cenicienta a la vida real. Imaginemos que amamos a aquella a quien un determinado número de calzado le queda. Esa es la vida: llevo años amando a diferentes chicas que calzan del 3. ¿Me expliqué?
E: Levemente ¿Y Dumbo?
L: ¿El elefante?
E: En efecto.
L: De Dumbo prefiero no hablar.
E: ¿Cuales son tus influencias? ¿De dónde sacas tanta mamada?
L: De los delirios que me dieron teniendo fiebres y eso, ya sabes. Esa noche vi el primer y el último post.
E: ¿El último post?
L: No más preguntas.




