¿Qué más podría decirte?
Qué tanta más lluvia puedes pedir...
El suelo esgrime y las manos tiemblan.
Miles de escalones me revientan el alma.
Es uno de esos maravillosos días...
Seguimos siendo aquello.
Partiendo el mar en trocitos.
Comiendo a deshoras luz y abominación...
Haciéndole honor.
Y bueno, vale...
Qué forma mejor...
Cúmulos.
Precipitación escandalosa...
Tanto mejor...




