ni la más febril imaginación pondrá tanta belleza en su lugar como en...tí,
cual objeto perdido en el Eúfrates de mis ansias,
es así tu preludio nonsanto que me lleva al más desbocado orgasmo en...tí.
¿Sabes? Aún es alba de juerga y otoño al prefacio consular,
me dan ganas de conjugar en pasado, jugar en presente y sentir en futuro,
de saltear en aceites los resultados brutales y te digo, me dan ganas de...tí.
El embaucador no es presisamente el altar del perseguido,
mucho menos la presa del ofendido ni la suerte del caído,
es más bien algo fresco, malo indefenso, asesino correcto.
¿Puedes? ocultar esta inercia, con insistencia y demencia que sólo busca a...tí.
Unidad de retiro en canciones de entierro y pasión de tintero de...tí.
Sólo quiero una cosa...desgarrar esa ropa y entrar en...tí...




