que extraño se aparece el silencio, con empeño demente,
que lejano se esfuma el cielo,
a unos cuantos minutos te veo despistada, esa mirada me mata
y aun abriendo otros canales con llamadas necias...
me aguantas y brindo en tu nombre...
ignoro tu silencio y tu ausencia somera y vacía...
te digo: azul...
en cada día de penumbras y soles, qué es lo que yo haría al sentir tu presagio perdido?...
aquellas sombras me asechan...
dime...
querías escapar al amanecer? dar la vuelta... y ese miedo al mirar atrás,
tu ausencia me vacía al saberte diciéndome adios!
dime!




