viernes, 8 de agosto de 2008

Sansa


Mujeres con gatos de colores tatuados en el brazo izquierdo, y mujeres escurridizas como el lomo de una carpa. Mujeres abatidas por sus propios disparos, y mujeres que riegan sus barriles de pólvora. Mujeres extrañamente delicadas que parecen no excretar, y mujeres que rezan por un último papel secundario digno. Mujeres apocalípticas esperando un resbalón en cualquier cornisa, y mujeres con coños alegres que se repliegan como la defensa de un equipo italiano. Mujeres con las que no volverás a dormir, y mujeres que no volverán a dormir con nadie. Mujeres que sueñan con un arpón que ampute sus colas de sirena, y mujeres que nunca olerán a mar.